C O S A S D E C I U D A D

"DE LO QUE PASA POR MI CIUDAD O POR CUALQUIER OTRA"

martes, 15 de mayo de 2012


DE MADRID AL CIELO SIN PASAR POR BARAJAS

Tantos años viviendo en Madrid (53 ), y no sabía que Guantánamo estaba en el aeropuerto de Barajas.
En tan solo 24 horas, la idílica imagen que vivía en mi,  del Madrid hospitalario y acogedor, se ha disuelto a lo bestía.  La arraigada idea que he defendido a capa y espada de que en mi País se respetaban los derechos humanos, me la han arrancado hoy. Porque en 24 horas he vivido una situación insólita, injusta y represiva.
Ayer llegaba a Barajas, procedente de Panamá una buena amiga de una prima mia, que se desplazó desde Zaragoza para recibir a su amiga,  invitada a pasar unos dias de vacaciones. Traía pasaporte en regla, billete de ida y vuelta, y dinero suficiente según los mínimos exigidos por la policía de inmigración, pero al bajar del avión, una policía con muy malos modales, la apartó del grupo, a ella y a otras cuatro personas y los llevaron a todos a unas dependencias tipo "calabozo", donde la despojaron de todos sus enseres, teléfono e incluso el dinero, mientras mi prima se desesperaba esperándola fuera, preguntaba a pasajeros, a personal del aeropuerto, y a policía, hasta que pasadas mas de 2 horas, le comunican que a su amiga no se le permite la entrada a España, y que la retornan a Panamá al dia siguiente (hoy a las 14 horas).
La policia de inmigración en Barajas, no sé como lo hará en otros casos, pero en este, ha cometido irregularidades que rozan la violación de los derechos humanos, y en el ejercicio de sus funciones   una falta de respeto a la dignidad de una ciudadana de Panamá.
Afortunadamente, despues de varias llamadas, visita a la embajada de Panamá y porqué no decirlo, una gran dosis de suerte, hemos conseguido, diez minutos antes de que embarcara de vuelta a su País, rescatarla  y que pueda disfrutar de esas mas que nunca merecidas vacaciones.
Llegó cargadita de ilusión, y al recogerla en Barajas después de 26 horas retenida en un infierno, se le veía en la mirada la impotencia, la indefensión, el cansancio y la pena.
Perdón por lo que te han hecho pasar en el pequeño guantánamo de mi Pais.