Hace casi seis años, buscando un sitio para dejar el coche, fuí a parar a la puerta del "Lucas".
Entramos a tomar algo, y después de dos horas, el Lucas había entrado en mi.
Allí he pasado ratos inolvidables, he conocido gente que forman y van a formar parte de mi vida para siempre, he aprendido a ser solidaria, a ser humilde y sobre todo a valorar a las personas por su calidad humana. He conocido ese concepto de la amistad que no todo el mundo tiene el privilegio de disfrutar.
He llorado de alegria y de rabia, pero a finales de este mes, que el Lucas va cerrar, lloraré de pena, por los momentos increibles, por los momentos de fiesta y de complicidad, y por aquéllas personas maravillosas que me han dado tanto.
Aquella noche de hace casi seis años, me atendió una camarera muy atenta y agradable que hoy es mi amiga, y que va a cerrar el Lucas, pero deja abiertos mas de cien corazones.

8 comentarios:
Besossssssssssssss!!!!!
Siempre estará en los recuerdos...
test
creo que te sorprendería lo cerca que hemos estado, sin saberlo
besos,
Las pérdidas son dolorosas. En este caso es mucho lo que te llevas del Lucas. Pierdes el local, pero has ganado personas y humanidad.
Un abrazo
Siempre nos quedará el libro "En busca de la tierra II"
Estas cosas me ponen triste.
Cierra un local y parece como si una parte de nuestra vida cerrara con él también.
Te entiendo perfectamente.
Me ha pasado un par de veces.
Besos.
Seuro que si amiga, y nada impide que se reúnan en otro lugar. Besos y todo lo mejor, tía Elsa.
Esto es nostálgico...
Publicar un comentario en la entrada