C O S A S D E C I U D A D

"DE LO QUE PASA POR MI CIUDAD O POR CUALQUIER OTRA"

domingo, 10 de julio de 2011

FIN DE TRAYECTO : GERIATRICOS




En alguna ocasión he hablado de las residencias de ancianos, de lo injusto que es dejar "aparcados" a nuestros mayores cuando ya no los necesitamos, pero ahora, desgraciadamente visito casi a diario una residencia, porque mi hermano, sin ser un anciano, es el único lugar donde al menos sabemos que está atendido. No hay suficientes plazas en centros para discapacitados físicos, sobre todo, cuando además, el daño cerebral es ya irreversible, y únicamente nos conoce, pero es como si hubiese dejado de tener cualquier tipo de sentimiento.

Llegar a la residencia es enfrentarte a la realidad, tienes que dejar el corazón en la puerta, y sustituirlo por cualquier vegetal o mueble viejo. De paseo con mi hermano, cruzo miradas con ancianos que aún sin estar demenciados (no tardarán en estarlo), puede verse en sus ojos que ya no quieren vivir, porque han sido apartados de aquellos por los que lo dieron todo.

Ellos que nos regalaron la felicidad de la infancia, la complicidad en la juventud, y la libertad cuando se hicieron cargo en tantas ocasiones de nuestros hijos (sus nietos), ahora solo son muebles viejos. Algunos, afortunadamente la mayoría, van perdiendo la cabeza al salir de su entorno, de su casa, de sus vecinos, de sus costumbres, y cuando les dedicas una sonrisa, ya no se olvidan de ti, y cada dia, al pasar a su lado, te miran, y en su mirada te ruegan otra sonrisa, unas palabras o una caricia. Otros ya tienen enfermedades mentales muy graves, y solo repiten frases o movimientos, y se te va quedando el alma muerta en su rutina. Dolor, nostalgia, tristeza y muchas ganas de marchar, es lo que casi todos tienen en lo poquito de mente que les queda.

Mi hermano, solo busca una posición en su silla para que no le duelan tanto los huesos, que se le clavan en la piel, porque apenas tiene carne, no mira a ningún sitio, hace meses que no le he visto sonreir, y no muestra ningún tipo de emoción cuando nos acercamos a él, habla de cosas sin ningún sentido, aunque casi no se le entiende, y supongo que ni siquiera sabe porqué va de la cama a la silla de ruedas y de la silla a la cama. Solo espero que un dia, no tengan que trasladarle a la silla, que se duerma para siempre y le dejen de doler todos los huesos del cuerpo, aunque sé que ese dia, la impotencia y el dolor por no haber podido hacer mas por él, me acompañarán de por vida.

16 comentarios:

Hafida dijo...

Hola,

Espero que estés bien.
En tu post se ve reflejada la percepción de la realidad.

Soy de las que piensan que es bonito ver a unos abuelitos con el resto de la familia y no aislarlos para no suponer ''un estorbo''.

Siento mucho las circunstancias de tu hermano. A veces el ser humano siente una sensación de culpa por no poder hacer nada por aquellos que sufren. Pero piensa que si tubieras algo en tu mano para facilitarle sus asuntos lo harías.

¡Eres una buena hermana!. Te mando un abrazo con toda la comprensión que necesitas,

Hafida

maslama dijo...

Isabel, no tengo palabras ante tanto dolor. Hacemos todo lo que humanamente podemos por nuestros seres queridos, te diría que torturarte no ayuda, ni a él ni mucho menos a ti

un abrazo muy especial,

Gizela dijo...

No se que decirte Isa
Lamento tanto todo este sufrimiento
Como quisiera poder hacer algo más que sólo decirte que te quiero mucho.
Besos amiga!

Josep dijo...

Hola Isabel. Escucharás mil casos y todos son diferentes y tristes, muy tristes. Mi madre estuvo en una residencia, yo la pude ver poco tiempo porque estaba ingresado. Mi mujer nos cuidaba a los dos, y estaba sola.Iba de mi casa al hospital en Barcelona y luego a Calella (unos 50 km) Fue la propia Asistente Social quien se hizo cargo de la situación, cuando mi madre ya no conocia a nadie. Habia otros casos que los hijos aparcaban a sus padres, y los pobres aun decian: Mi hijo me quiere mucho, cuando se ha ido me ha dicho"Mama, te quiero mucho" y ya está.
Siento lo de tu hermano, se de sobras lo mucho que se padece. Cuando aun están "bien" aun, pero cuando están todos sentados en aquella sala.....
Lo siento Isabel, lo siento. Un beso.

without dijo...

Para mi siempre ha sido un lugar traumático que no querría ni para los míos ni para mi...escalofriante

Besos

Pena Mexicana dijo...

Tuve el privilegio de poder tener a mi madre en casa hasta el último día de su vida, como ella quería. Nunca entendí a los que, pudiendo tener a sus mayores en casa, los dejan en una residencia... allá ellos y sus pérdidas.
De tu hermano... comprendo tu impotencia, al menos tienes el consuelo de que el hombre que tú conociste, parece ya no estar allí... lo siento mucho. Un fuerte abrazo

Isabel dijo...

HAFIDA:Gracias por tu comentario, intenté entrar en tu blog, pero creo que no ha salido mi comentario, lo volveré a intentar.
MASLAMA: A veces es difícil no torturarse, siempre te queda la duda de si en su momento pudimos haber hecho mas.
GIZELA: Amiga, tengo el privilegio de conocerte en persona y disfrutar de tu amistad, y te aseguro que has hecho por mi mas de lo que imaginas.
JOSEP: Efectivamente, cada caso es un mundo, hay quien no tiene mas remedio que dejar a sus mayores en una residencia, las circunstancias de cada uno son distintas, yo vivo sola con mi madre, que tiene demencia senil, pero aparte de preguntarme 200 veces por minuto la misma cosa, se defiende dentro de casa, y la dejo toda la mañana sola cuando me voy a trabajar, además es entrañable, se rie a cada momento, te canta, y a veces se enfurruña como los crios. Tus circuntancias eran muy especiales, y tu mujer se comportó como una valiente.
WITHOUT. Es realmente escalofriante como bien dices, se te cae el alma a los pies.
PENA: Espero tener también a mi madre hasta su último dia en casa, y que sea dentro de mucho tiempo, me moriría de pena si tuviese que llevarla a un sitio así.

verdial dijo...

Recibe un abrazo grande y cariñoso. La vida a veces nos pone en situaciones sumamente difíciles y contrarias a nuestras perspectivas y convinciones.
Lamento mucho lo de tu hermano, pero tu no te sientas mal ante algo que se te escapaba de las manos.

Un fuerte abrazo

TORO SALVAJE dijo...

Joder, que putada...
No sé que decirte. Es mucho dolor el que te genera la situación de tu hermano. Y no es para menos.
Lo siento mucho.

Lo de los ancianos es una vergüenza que demuestra lo que somos. Unos egoístas despiadados.
Para vivir así prefiero morirme.

Besos.

Mascab dijo...

Isabel, vengo siguiendo tus huellas por mi espacio y me he encontrado un post lelno de humanidad y de emociones encontradas. El dolor de ver a un ser querido aislado del mundo del modo en que tu describes me hiela la sangre y congela mi piel...cuando voy a la residencia a ver a mi abuela siento deseos de sacarla de allí y romper todos los acuerdos a que sus hijos llegaron. Pero no es algo que dependa de mí. Me limito a visitarla, escucharla, amarla y llorar a solas tras cada visita...
Me quedo a tu lado, amiga.

Besos, guapa!

María dijo...

Lo siento muchísimo Isabel, la verdad es que no tengo palabras después de haberte leído, solo me queda daros un fuerte abrazo lleno de energía.

La sonrisa de Hiperión dijo...

Debría estar prohibido convertir estos lugares en aparcamientos de personas...

Saludos y un abrazo.

Alimontero dijo...

Querida Isabel, nosotros nos conocimos, compartimos en Jiloca junto a Gizz, a Santi Tena, Esperanza y familia....hablamos de tu madre amiga, y lo de tu hermano si que no lo sabía....
Lo siento tanto, aquí dentro de mi corazón amiga, porque yo viví esa situación....
Dios amiga, qué decirte que estoy con tu congoja, con tu impotencia, con tu dolor.

Un gran abrazo,

Ali

nadasepierde dijo...

Que triste lo que contas, pero que real. Supongo que serán estos tiempos de departamentos con cuartos chiquitos, de gente gente que trabaja todo el dia, pero también de gente que no tiene ganas de ocuparse de sus mayores en pos de una vida mas tranquila. Es una pena!
Sé que hay casos en que se hace muy dificil tener y atender una persona postrada en la casa, y si se tiene que recurrir a estos hogares, hay que tratar de ir diariamente a verlos, no dejarlos abandonados. Es muy triste.
Lo de tu hermano tambien, entiendo tu impotencia.

un beso

LaRepo dijo...

Somos crueles con nuestros mayores. Ya no son la voz de la experiencia si no una mofa de la juventud perdida.
Pero, cuando antes no hubo amor filial... ¿Qué resta?

MAJECARMU dijo...

Isabel,aún no te conozco y he leido algunos de tus posts para ver los temas que tratas.Me encuentro con este que me ha emocionado y empatizo contigo profundamente.Siento la impotencia de tu hermano y la tuya cuando lo visitas.La vida nos prueba siempre y aprendemos a ser conscientes de nuestros límites.
También yo voy al pueblo todos los fines de semana a cuidar a mi padre,que está en silla de ruedas cinco años.Durante la semana va a un centro de día y vuelve a dormir a casa.Lo acuesta una mujer rumana,que es muy buena persona,se queda en casa toda la noche.
Es doloroso verlo inmóvil y en silencio,pero al menos está en casa todas las noches y los fines de semana.El quería que fuera así,mis hermanos también colaboran,uno está allí en el pueblo y lo ve todos los días al volver del campo,el otro es médico y también viaja al pueblo para cuidarlo.
No quiero extenderme,te diré que mi madre se llamaba Isabel y mi hija también,como ves tenemos mucho en común.
Te dejo mi gratitud,mi abrazo y mi ánimo.
M.Jesús