C O S A S D E C I U D A D

"DE LO QUE PASA POR MI CIUDAD O POR CUALQUIER OTRA"

miércoles, 8 de octubre de 2008

RESPETO Y CARIÑO PARA LOS MAYORES



A dia 1 de Enero de 2008, en España había 5.786.000 personas mayores de 70 años, de las que mas de 950.000 superan los 85 años, y un estudio recoge, que cerca de 60.000 ancianos, sufren algún tipo de maltrato en el ámbito familiar, la mayoría, cometido por sus propios hijos o su pareja.
Las limitaciones físicas del anciano según van haciéndose mas mayores, los hacen mas dependientes de sus cuidadores, que se sienten agobiados , y descargan su strés en forma de maltrato.
No puedo, ni quiero disculpar esta actitud hacia nuestros mayores, ellos están indefensos, y lo dieron todo por nosotros. A partir de la creciente (felizmente) incorporación de las mujeres al mundo laboral, se hicieron cargo de nuestros hijos (sus nietos), facilitando así, sobre todo a nosotras, las mujeres, una independencia y una autonomía económica, que nos ha hecho desarrollarnos en muchos aspectos de nuestra vida, e integrarnos a un mundo que hasta no hace muchos años, era sólo para hombres. Entiendo que la dependencia de nuestros mayores, nos impide en muchas ocasiones el desarrollo de nuestra vida laboral , que nos quita horas de sueño, que nos agota, en una palabra. Pero hay otras opciones, cada dia veo, circulando por Madrid, ancianos del brazo de inmigrantes, a veces pasean en silencio, pero he observado que casi siempre van charlando, ellos vienen de sus paises de origen, buscando aquí en España, una vida mejor, algunos complementan su trabajo con 2 ó 3 horas de acompañamiento o cuidado a nuestros mayores, otros, les dedican toda la jornada. Hay quien ha alzado la voz para decir que no están preparados para esta tarea, pero Begoña Gutierrez, vicepresidenta de la sociedad española de geriatria y gerontología, dice que son muy buenos cuidadores, y yo, lo que veo en la calle, es lo que dice Begoña Gutierrez, pasean despacito, al paso que el anciano puede llevar, los veo sonreir, e intuyo que les dan cariño. No son sus hijos, no son familia, pero permiten con su paciente labor, que sigamos nuestro ritmo de trabajo, sin estresarnos, sin agobios, y sobre todo, consiguen que no tengamos que sacar esa ira
contra los que todo nos lo dieron, porque ellos no merecen nuestro mal humor, no merecen nuestros gritos, ni mucho menos maltrato físico, porque eso debe doler mucho, y no me refiero a los empujones o a los gritos, sino a sentirse desplazado y aislado. Si no somos capaces de darles lo que merecen, dejemos que otros lo hagan, porque aunque sea pagando, al menos tendrán cariño y respeto al final de sus vidas.

24 comentarios:

adriana dijo...

Me apenan mucho. Las ganas de vivir se acaban y esperas la muerte en silencio y no notas ni tu respiración. Dejas de convertirte en persona, para pasar a cosa, a estorbo, a un cúmulo de experiencias resumidas en polvo.

Este mundo debería ser mejor, pensándolo bien.. todos nosotros que somos el mundo, deberíamos ser mejores.

Besos

RAMPY dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dice Adriana.
Besotes
Rampy

Ronini dijo...

Este tema me duele en el alma, en lo más profundo porque demuestra nuestra ingratitud, nuestra crueldad, nuestra falta de todo, ellos nos dan su vida y cuando nos necesitan como si de un mueble viejo se tratara, nos los quitamos de enmedio...como dices que al menos alguien les de cariño..
besos

CORNELIUS dijo...

Buen post. Describes una realidad, una triste realidad.

Comparto lo que dicen Adriana y Ronini. ¿que mas puedo decir? Solo recordar el viejo adagio: "hijo eres, padre serás; lo que tu les hicieres, a ti te harán".

Un abrazo.

Gizela dijo...

Parte, de las incongruencias de nuestra civilización.
Dos dan todo, y después sentimos que pesan.
Algo mal va en esta civilización que va perdiendo el norte, en las cosas verdaderamente importantes.
Pero tienes razón , al menos alguien existe que puede suplantar el cuidado.
Pero debería ser solo por momentos,para después, recibir todo el cariño, de los suyos, en el seno del hogar.
Te felicito, por usar tu blog, para causas tan nobles.
Un beso
Gizz

fernando dijo...

Lo merecen todo porque han dado su vida por nosotros. Un beso.

PIER BIONNIVELLS dijo...

Tenemos que cuidar y proteger a nuestros viejos..
Amarlos y hacerles la vida más amena.. Son parte de nuestra vida..
Dios!..

abrazos.

Oteaba Auer dijo...

Hasta no hace tantísimo tiempo, los viejos eran respetados porque en ellos se concentraba el saber, la experiencia de una larga vida. Actualmente, es lascerante ver como se le tratan como bultos, estorbos que no sirven para nada y en cuanto a sapiencia "cultural" cualquier chavalin con un ordenata le da clases a su abuelo..
Triste realidad que me duele en el alma
besos

Pato´s dijo...

Los ancianos son una parte muy importante de nuestra vida y debemos tratarlos con respeto y muchisimo cariño!!

Muy buen escrito , me encanto tu blog!!

Gracias por tu comentario desde ya eres muy bienvenida , besitos Isabel :-)

Marysol dijo...

Estimada Isabel esto y totalmente de acuerdo con lo que dice tu post. Personalmente, además de trabajar, cuido de mi madre anciana y que además sufre de Alzheimer. Es verdad que es dificil y a veces muy estresante, pero cuando hay amor, todo se puede lograr. Los ancianos merecen toda la protección, cariño y respeto que sea posible entregarles.
Rescato el final de tu texto: Si no somos capaces de darles lo que merecen, dejemos que otros lo hagan, porque aunque sea pagando, al menos tendrán cariño y respeto al final de sus vidas.
Cariños para ti

tia elsa dijo...

Es muy sabio lo que dices, tuve una vecina que maltrataba a su madre de palabra porque tenìa demencia cenil y no la dejaba dormir de noche, entonces la hija estaba absolutamente histérica de cansancio,un día le dije ponla en un buen lugar y ve a verla todos los días, siempre va a ser mejor que tu maltrato, la pobre se ofendió, pero al tiempo tuvo que hacerlo y se disculpo conmigo.

William Alexander López Amaya dijo...

A pesar de estar separados a miles de kilometros, compartimos ese mismo mal en comun, muchos se debaten la vida sólos sin nadie que los apoye. Menos mal existen personas que les hacen más llevaderos sus ultimos días.

Saludos

mingo dijo...

Gracias por tu visita y comentario, tienes un blog excelente con unos textos muy interesantes. Saludos!

Lourdes dijo...

Me he pasado para dejarte tb mi comentario y agradecerte el tuyo. Me han gustado mucho las entradas que he leído, así que no te extrañe que habitualmente me dé un paseíto por tu blog.

Muchos besos.

toñi dijo...

En estos dias en los que mi madre está hospitalizada, he visto ancianos solos y me ha dado mucha pena. Lo que dices de la gente extrangera es muy cierto, ellos son muy cariñosos y dan mucho amor. Un beso

Miguel Ángel Bruno dijo...

Hola Isabel, muy buen post.
Haré un espacio para leerte en profundidad. Un afectuoso saludo allende los mares desde Argentina

kukilin dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con tus conceptos.
Me agradò saber lo de los inmigrantes acompañantes, porque creo que se necesitan mutuamente.
Un gusto tu visita por mi rincón.

Abrazos trasatlánticos♥♥♥

R. A. Riveiro dijo...

Eso es una verdad como una casa. Yo aun no paso por esa experiencia pero me duele pensar que algún día pueda ser así con mis padres.
Un saludo.

Ana dijo...

Hola Isabel
quiero agradecer tu visita y darte la enhorabuena por tu blog.

Los "mayores", un tema que me está tocando de cerca, no hace ni un mes que tuve que ir a Portugal y dejar mi madre en una residencia.
No la puedo traer comigo y ya no esta capacitada para estar sola.
Me produció sentimientos muy contraditorios,sabía que era la mejor solución,pero por otro lado me daba la sensación que la abandonaba.
Cada semana llamo a saber como está y no dejo de sentirme incómoda con la situación.

Una vez mas, enhorabuena por tu blog y su contenido.
Si no te importa te visitaré a menudo!

Besitos

Jesús Arroyo dijo...

Hola Isabel:
Son NUESTROS MAESTROS y lo digo con mayúsculas. Si quiero añadir algo sobre las personas que llegan a España para "seguir viviendo", muchos de ellos y ellas, se ocupan de cuidar ancianos. Muy cerca tengo un caso referente a una chica (pedazo de mujer y persona) que cuida a una anciana dos tardes en semana, cuando a sus hijos les es imposible estar con ella. La anciana la espera como si fuera, no se, una nieta o un regalo que cae del cielo. Cuando sus hijos están con ella, se lo pasan mas o menos bien, rien, recuerdan... pero con este PEDAZO DE MUJER Y DE PERSONA, la anciana se vuelve "niña". ¡Curioso!
Puedo deciros que esta chica, paraguaya, está aquí con su marido desde hace cuatro años. Tiene dos hijas, se han quedado en su país. Una tiene doce años, pero la otra tiene cinco, apenas la conoce... Han venido para ahorrar y poder dar unos estudios a sus hijas y guardar para el día que sus padres necesiten cuidados médicos. Estas dos cuestiones son las que les han traido a España. No comento más.
Besos y gracias por tus comentarios.

Fernando Manero dijo...

El envejecimiento es un aspecto de importancia creciente en Europa y en España, que todavia no se ha abordado como se merece. Es una situación que crea nuevos problemas y necesidades que se van afrontando sobre la marcha, con medidas parciales y voluntaristas que no resuelven una realidad llena de dificultades y carencias de todo tipo. Si no fuera por la población inmigrante, que atiende a estas personas y alivia la dedicación de la familia, los cuidados que merecen dejarían mucho que desear. ¿De qué preparación se habla?, ¿no basta con el afecto, la sonrisa, la conversación, la compañía para transmitir ese calor humano tan necesario en esa etapa crítica de la vida?.

Carmen dijo...

La verdad es que es triste lo que dices y en algunos casos cierto.

Mi madre tiene a mi abuelita en casa y claro que necesita mucha atención. Pero tenemos que pensar que cuando éramos nosotros los que la necesitabamos, ella siempre estuvo ahí, por lo tanto nosotros tenemos que estár ahora.

Buen finde y besos

irene dijo...

Es triste estar toda la vida trabajando, casi con plena dedicación a los hijos y los nietos, y que la vejez no pueda ser tranquila, plácida y alegre.
A mí ya no me queda mucho, y aunque no quiero ser una carga para mi hijo ni para ningún familiar, sí que me gustaría que alguien me cuidase con cariño.
Yo vivo con mi madre, a veces me enfado con ella cuando se pone muy pesada, procuraré acordarme de todo lo que dices aquí y tener más paciencia.
Un abrazo, Isabel.

verdial dijo...

Es algo tan real, tan abundante, y tan doloroso, que deberíamos hacer un profundo examen de conciencia (sobre todo los que no la tienen)y darles todo lo que estos mayores nos han dado a nosotros.

Triste y preciosa entrada.

Besos