C O S A S D E C I U D A D

"DE LO QUE PASA POR MI CIUDAD O POR CUALQUIER OTRA"

jueves, 28 de agosto de 2008

I N D I G E N T E S


Son en su mayoría hombres, aunque últimamente la presencia de mujeres durmiendo bajo cartones va en aumento, y el 45% son extranjeros. En Madrid hay unos 8000 "sin techo", y menos de 2000 plazas disponibles en diversos albergues. Distintas asociaciones e instituciones religiosas les proporcionan comida y ropa que reciben de supermercados y mercadillos solidarios.
Algunos son universitarios, otros son enfermos mentales y disminuidos físicos que deberían estar recibiendo tratamiento ambulatorio. Todos tienen en común la maldita sensación de soledad a la que llegan por la marginación y la falta de afectividad social y familiar, por lo que la mayoría se mantiene borracho de vino barato cuantas mas horas al dia, mejor. Muchos llegaron a la indigencia despues de vivir situaciones muy adversas en su trabajo y en su familia, y después de sumirse en profundas depresiones, otros por falta de recursos y apoyo, y el resto porque llegaron de sus paises de origen huyendo de la misería y el hambre y se encontraron con muros muy altos construidos de insolidaridad e indiferencia que no pudieron saltar, y se parapetaron detrás de esos sucios cartones que tanto "afean el mobiliario urbano". Mientras tanto, los servicios sociales son insuficientes, los politicos solo los mencionan en "campaña electoral", y siguen al pie de la letra lo de "prometer hasta meter, y después de haber metido, olvidar lo prometido". La Señora Botella prometió hacer un esfuerzo para crear programas de ayuda e integración. Hay cientos de pisos vacios en Madrid que se podrían utilizar como pisos tutelados para integrar a muchos "sin techo", que ni siquiera pueden acceder a una entrevista de trabajo, porque serían excluidos solamente por su aspecto, y que con un poco de aseo, ropa adecuada y ayuda afectiva, son perfectamente aptos para integrarse en el mundo laboral y dejar de "afear las calles" con sus cartones malolientes y su mirada perdida entre la indiferencia de los viandantes que los esquivan al igual que se esquiva una mierda de perro. La señora Botella prometió, el Ayuntamiento prometió, la comunidad prometió, el Estado prometió, pero nadie los saca de las calles, solo se esfuerzan en retirarlos y esconderlos de las calles del centro cuando hay eventos importantes que llenan de gente importante de otros paises importantes nuestras calles, o cuando viene a visitarnos el Presidente de algún pais "importante", porque es muy importante que el mobiliario urbano no se ensucie con indigentes mugrientos que huelen a vino barato y se tapan con cartones sucios.

6 comentarios:

adriana dijo...

El gobierno?? Sólo están para pensar dónde pasan las vacaciones e inventar historias absurdas que intentan labrar nuestro futuro, sin el menor sentido.
Sin embargo, muchas veces los indigentes me hacen plantearme la pregunta de, tu crees que algunos de ellos quieren realmente dejar la vida que llevan?
Me he encontrado algunos casos, de documentales en televisión, donde opinan que quieren seguir viviendo así, sin preocuparse de nada más, sin trabajar y que se han acostumbrado a los bancos y a los cajeros como refugio.

Tema complicado, bastante complicado.

Kurtz dijo...

Mientras los políticos se suban a su pedestal para mirar al resto del pueblo llano desde arriba, este tema, como muchos otros, permanecerá sin solución.
En Valencia, ya sean indigentes o inmigrantes, muchos piensan que con mirar a otro lado se soluciona todo.

toñi dijo...

Hola isabel,
El tema que tocas hoy es muy espinoso y muy lamentable.
Los politicos se despellejan por subir al poder pero para llenarsen los bolsillos ellos mismos, no porque piensen en los demás.
Pero esa pobre gente,puedes ser que muchos se hayan acostumbrado a la botella a no trabajar, pero debe ser terrible para aquellos que no tienen otro remedio.
Debe ser muy cruel cuando muchos de ellos miren las luces en la ventana de nuestros hogares y imaginen la calidez de una cama, de un sofa, o de una mesa llena de comida sobre todo cuando llegue el invierno.
Besos.

Mayela Bou dijo...

Hola Isabel!!
Este en un problema del mundo entero,
Es una postal aquí y allá.
Si bien es cierto los políticos al subir al poder
jamás vuelven su vista hacia abajo, nosotros
como seres humanos nunca debemos dejar de ver
a los mas desprotegidos, a los mas necesitados.
Quizás Adriana tenga razón, pero depende de nosotros
saber canalizar nuestra ayuda.
Aquí en mi país (El Salvador) es doloroso ver
a los niños en la calle, todas las tardes que voy a recoger a mis hijos
al colegio, veo a un muchacho de unos 18 años, pero que por la desnutrición parece de 12, se arrodilla en el pavimento caliente a pedir con sus manos juntitas un bocadito de comida, y así muchos niños, como duendes asoman sus cabecitas a la ventana de nuestros coches como queriéndose asomarse a nuestro mundo, a ese mundo que describe toñi: calientito, lleno de comida, de calor de hogar, con una lucecita que demuestre lo importante que es formar una familia.
Algo podemos hacer, no crees? Les recomiendo ver una película muy linda aquí se llamo “Cadena de favores”, voy a investigar el año y otros posibles títulos en ingles y les aviso, es una película que nos toca el alma!
Gracias por el cafecito que hemos compartido en mi blog
Un abrazo!

Isabel dijo...

Si es cierto como dice Adriana, que algunos no quieren salir de la calle, pero es quizá porque llegaron por circunstancias, y el tiempo los ha deteriorado tanto que ya no quieren otra cosa, pero otros, como dice Mayela quieren asomarse a ese otro mundo mejor, y quizás ellos si necesitan la ayuda de todos, aunque la mas efectiva, solo puede venir de las autoridades (que se lavan las manos. Nosotrs podemos poner un grano de arena y nuestro apoyo solidario, a las autoridades les corresponde poner la montaña, porque son ellos quienes administran los impuestos de todos.
Por cierto Mayela, voy a buscar esa película, la de cadena de favores.

adriana dijo...

Cadena de favores es una peli buenísima. La recomiendo, yo la he visto. Simplemente genial.

Besos