
Ahora que no hacen mas que salir encuestas que dicen que este Gobierno no lo
está haciendo bien, que Zapatero tiene la culpa de todo, que es un tio muy "flojito", y todas esas cosas. Ahora que en Inglaterra sacan en portada de los
diarios de mayor tirada, que España está a la altura de Grecia y Portugal y que
eso es peligroso (lo mismo es que están un poco "escocidos" porque algún banco
español se ha quedado con algún banco de ellos), y con la que está cayendo, yo
sigo pensando que la situación en España es peor que la de otros paises de la
zona euro, porque nosotros, paralelamente a la crisis financiera mundial, hemos
vivido la otra crisis, la del ladrillo, que se gestó durante el gobierno de Aznar, con
una política especuladora que favoreció una burbuja inmobiliaria (mas de un millón de personas encontraron trabajo en la construcción), y que a pesar de
poblarse España de cientos de miles de mileuristas, se sentían seguros porque
había trabajo y mucha manga ancha para conceder créditos. Pero la burbuja
estalló, y el del" España va bien", lo sabía, si, ese que ponía los pies en la mesa, el
que hablaba con acento tejano y te hacía sentir vergüenza ajena. Ese Gobierno
fué el causante en buena parte, de lo que ahora estamos padeciendo. Luego entró
Zapatero, y viendo que todo estaba bien, se hizo el ciego y el sordo, habiendo
Bonanza, para que molestarse en controlar algo que tendría que estallar, pero que a lo mejor tardaba, y se dedicó a seguir con su programa electoral, de espaldas a la realidad, hasta que estalló la maldita burbuja, y ahora, los pedazos de ladrillo, que siguen dando vueltas por encima de nuestras cabezas, ya tiene heridos a mas de cuatro millones de españoles.
Unos por corruptos, y otros por ineptos, nos han jodido a todos, pero no aprenderemos, y seguiremos apostando por un bipartidismo en este País, por
aquello del voto útil. Tenemos en nuestra mano cambiar el sistema, las urnas
nos dan la palabra y la opción de que no manejen el timón entre dos partidos llenos de políticos que se están riendo de nosotros. Hay otros partidos, otras opciones, políticos que se estrenarían, y al menos, hasta hacerse corruptos o desgastarse por cansancio o ineptitud, le darían un aire fresco a la política, y un
respiro a los ciudadanos.
Mientras se sigan repartiendo el poder entre los dos grandes partidos, esto no va
a cambiar, y al final, seguirán jugándose la partida con demasiados ases en la manga.
















