



Desfile, manifestación, marcha o incluso como ayer oí a alguien, "cabalgata". Como viene siendo ya habitual cada año, una fiesta de colores y de música, con mas de un millón de personas llegadas desde todos los puntos de España, y de otros paises, se cuela en el centro de Madrid, y la llena de fiesta. Son las fiestas del Orgullo Gay, y como no, crean polémica. Hay quien piensa que es demasiado ruido para una zona tan pequeña de Madrid (Plaza de Chueca), aunque hoteles, restaurantes, bares y comercios de la zona, esperan como agua de Mayo esta fiesta. Ayer, en un local de la calle Fernando VI, mientras pediamos dos bocadillos, el dueño, nos comentaba, que estaba feliz, porque este año, se llevaba a sus hijos a la playa, " no paramos de vender, debería ser todos los meses". El ambiente de fiesta se respira a cada paso que dás, y si bien es cierto que hay mucho indeseable que no respeta las normas, no suele haber muchos incidentes, para la cantidad de gente que allí se reune. Pero todo esto sería mucho mas llevadero, si la semana del Orgullo Gay, se celebrara en todo Madrid, porque todos saldrían ganando. Gays y lesbianas se reunen sólo en esa zona, porque a pesar de que todo el mundo dice con la boca grande que cada uno puede ir de la mano de quien quiera, lo cierto es que cuando sales de "chueca", te miran como a un bicho, si lo que llevas de la mano no es alguien del sexo contrario. Pues entérense señores comerciantes, dueños de bares, hoteles, restaurantes y pubs, si durante esa semana al año, colocasen una bandera del arco iris en las puertas de sus negocios, aun estando fuera de los límites de Chueca, quizás ganasen unos eurillos extra, que en estos tiempos no vienen mal , y el bullicio y las ganancias, quedarían repartidos. Mientras sigan con la doble moral, mientras siga la hipocresía en esta sociedad, se están perdiendo unas ganancias muy suculentas, que se lo digo yo, que dicen los que saben de esto, que el turismo homosexual deja muchas "pelas", y si no, que se lo digan al señor Alcalde, que corta todo el centro para que pase una cabalgata que no tira caramelos, pero deja " beneficios extra para las arcas de la ciudad".
































